Capsulitis adhesiva (síndrome del hombro congelado)

¿Qué es la Capsulitis Adhesiva (Hombro Congelado)?

La capsulitis adhesiva, comúnmente conocida como hombro congelado, es una afección caracterizada por dolor significativo en el hombro y rigidez progresiva, lo que lleva a una marcada pérdida del rango de movimiento en la articulación glenohumeral (hombro) (1, 2). Ocurre cuando la cápsula articular del hombro, el fuerte tejido conectivo que rodea la articulación, se vuelve gruesa, tensa e inflamada, formando a veces tejido cicatricial restrictivo (adherencias).

La afección generalmente se desarrolla gradualmente y tiene dos características principales:

  • Dolor de hombro: A menudo un dolor sordo o punzante, que se siente profundamente en la articulación del hombro, y que puede irradiarse hacia el brazo. Puede ocurrir durante el movimiento y a menudo empeora por la noche, interrumpiendo el sueño (1, 3).
  • Rigidez y pérdida de movimiento (contractura): Una característica distintiva del hombro congelado es una reducción significativa en el rango de movimiento tanto activo (iniciado por el paciente) como pasivo (asistido por el examinador), afectando particularmente la rotación externa (girar el brazo hacia afuera) y la abducción (levantar el brazo hacia un lado) (2, 4). La dificultad con las actividades diarias como alcanzar objetos por encima de la cabeza, abrocharse la ropa detrás de la espalda (por ejemplo, un sostén) o llevarse la mano a la boca se vuelve cada vez más común.

Aunque históricamente se ha utilizado el término "periartrosis escapulohumeral" o "periartritis", "capsulitis adhesiva" u "hombro congelado" son los términos modernos preferidos, destacando específicamente la afectación de la cápsula articular (1).

La capsulitis adhesiva implica el engrosamiento y la contracción de la cápsula articular del hombro, restringiendo el movimiento.

En la capsulitis adhesiva (hombro congelado), los pacientes experimentan un dolor significativo en la articulación del hombro, tanto durante el movimiento como a menudo en reposo, especialmente por la noche (1).

El inicio suele ser gradual y puede pasar desapercibido al principio. Los pacientes, particularmente las mujeres, pueden darse cuenta de que hay un problema cuando tienen dificultades con tareas que requieren rotación interna y aducción, como abrocharse la ropa a la espalda (3). En etapas severas, el dolor y la rigidez pueden afectar significativamente las actividades básicas de cuidado personal.

Las alteraciones del sueño son comunes debido a la incapacidad de encontrar una posición cómoda para el brazo afectado sin exacerbar el dolor (1).

Etapas del Hombro Congelado

La capsulitis adhesiva generalmente progresa a través de tres etapas distintas, aunque la duración de cada etapa puede variar ampliamente entre individuos (1, 2, 5):

  1. Etapa 1: Congelamiento (Etapa Dolorosa)
    • Duración: Típicamente dura de 6 semanas a 9 meses.
    • Características: Inicio gradual de dolor de hombro difuso y sordo. A medida que el dolor empeora, el rango de movimiento comienza a limitarse debido al dolor y al endurecimiento capsular temprano. El dolor suele ser peor por la noche. La inflamación dentro de la cápsula articular es prominente durante esta etapa.
  2. Etapa 2: Congelado (Etapa de Rigidez)
    • Duración: Típicamente dura de 4 a 12 meses.
    • Características: El dolor puede comenzar a disminuir, pero la rigidez se convierte en la queja principal. La cápsula del hombro se vuelve significativamente engrosada y fibrótica, lo que lleva a una marcada pérdida de movimiento glenohumeral, especialmente la rotación externa y la abducción. El dolor generalmente ocurre solo en los extremos del movimiento.
  3. Etapa 3: Descongelamiento (Etapa de Resolución)
    • Duración: Típicamente dura de 6 meses a 2 años o más.
    • Características: Mejora gradual y espontánea en el rango de movimiento. El dolor continúa disminuyendo. Si bien la mayoría de los pacientes experimentan una recuperación significativa, algunos pueden tener rigidez o dolor leve persistente.

Todo el proceso puede tardar de 1 a 3 años, o a veces más, en resolverse por completo (1, 5).

Causas y Factores de Riesgo

La capsulitis adhesiva se puede clasificar como primaria (idiopática) o secundaria:

  • Capsulitis Adhesiva Primaria (Idiopática): La causa es desconocida. Se desarrolla espontáneamente sin ningún evento precedente específico (1, 2).
  • Capsulitis Adhesiva Secundaria: Se desarrolla debido a una causa conocida o condición asociada (1, 4).

Si bien la causa exacta de la forma primaria no está clara, se sabe que varios factores aumentan el riesgo o están asociados con el hombro congelado secundario:

  • Edad y Sexo: Más común entre las edades de 40 y 60 años. Ligeramente más común en mujeres (1, 3).
  • Inmovilización o Movilidad Reducida: La inactividad prolongada de la articulación del hombro después de una cirugía (por ejemplo, mastectomía, cirugía cardíaca), fractura (por ejemplo, fractura de brazo) o lesión puede desencadenar un hombro congelado (1, 4).
  • Enfermedades Sistémicas: Ciertas condiciones médicas aumentan significativamente el riesgo:
    • Diabetes Mellitus (Tipo 1 y Tipo 2): Los pacientes con diabetes tienen una incidencia mucho mayor (10-20% o más) y a menudo experimentan síntomas más severos y prolongados (1, 2, 6).
    • Trastornos de la Tiroides (Hipotiroidismo e Hipertiroidismo) (1, 6).
    • Enfermedad Cardiovascular (1).
    • Enfermedad de Parkinson (1).
  • Lesiones o Cirugía de Hombro: El trauma directo en el hombro, los desgarros del manguito rotador, el síndrome de pinzamiento o la cirugía previa de hombro a veces pueden conducir a una capsulitis adhesiva secundaria (4).
  • Problemas de la Columna Cervical: Aunque menos directo, los problemas crónicos del cuello (por ejemplo, hernia de disco que causa dolor en el brazo y uso reducido) podrían contribuir potencialmente a la disminución de la movilidad del hombro, aunque esta no es una causa primaria de la patología capsular en sí.
  • Tensión Repetitiva: El texto original menciona actividades repetitivas (tocar la guitarra); si bien el uso excesivo puede causar tendinopatías, su vínculo directo con el inicio de la capsulitis adhesiva primaria está menos establecido que la inmovilidad o los factores sistémicos. El dolor por uso excesivo que conduce a un movimiento reducido podría ser un desencadenante.
  • Los factores hereditarios generalmente no se consideran una causa principal, aunque algunas predisposiciones genéticas subyacentes relacionadas con la fibrosis o enfermedades asociadas podrían jugar un papel menor.
En la capsulitis adhesiva, el rango de movimiento de la articulación del hombro está severamente limitado debido al dolor y la tensión capsular, afectando particularmente la rotación externa y la abducción (2, 4).

Diagnóstico

El diagnóstico de la capsulitis adhesiva es principalmente clínico, basado en la historia del paciente y un examen físico exhaustivo (1, 2, 4).

  • Historia Clínica: Obtener detalles sobre el inicio gradual del dolor, la rigidez progresiva, el dolor nocturno, la dificultad con movimientos específicos y cualquier factor de riesgo relevante (diabetes, enfermedad de la tiroides, lesión previa, inmovilización).
  • Examen Físico: El hallazgo clave es una restricción significativa del rango de movimiento *tanto* activo como pasivo en la articulación glenohumeral. Típicamente, la rotación externa (con el brazo al costado) es la más severamente limitada, seguida de la abducción y la rotación interna (alcanzar la espalda). El examinador moverá suavemente el brazo del paciente para evaluar los límites de movimiento pasivo y sentir el característico "tope duro" (hard end-feel) a medida que la cápsula tensa restringe el movimiento adicional. La fuerza muscular suele ser normal a menos que esté limitada por el dolor o la atrofia por desuso (1, 4).
El diagnóstico clínico implica evaluar el rango de movimiento. En la capsulitis adhesiva (hombro congelado), el movimiento de la articulación del hombro se reduce drásticamente, especialmente la rotación externa (1, 4).

Estudios de Imagen: A menudo se utilizan para descartar otras afecciones en lugar de confirmar el hombro congelado, especialmente en las primeras etapas (1, 4).

  • Radiografías: Típicamente normales en la capsulitis adhesiva primaria, sin mostrar cambios significativos en las superficies articulares o el espacio articular. Son útiles para excluir osteoartritis glenohumeral, tendinitis calcificante o fracturas.
  • Resonancia Magnética (RM) o Ecografía: Por lo general, no se requieren para el diagnóstico, pero pueden considerarse si el diagnóstico es incierto o si se sospecha otra patología (como un desgarro del manguito rotador). Los hallazgos sugestivos de capsulitis adhesiva en la RM pueden incluir engrosamiento de la cápsula articular (especialmente en el receso axilar y el intervalo rotador), pérdida de la señal de grasa normal alrededor de la cápsula y, a veces, signos de sinovitis (inflamación) o derrame articular, particularmente en las primeras etapas (4, 7). Sin embargo, estos hallazgos pueden ser sutiles o estar ausentes.
La RM de la articulación del hombro suele ser normal en el hombro congelado temprano, pero puede ayudar a descartar otras patologías como desgarros del manguito rotador o mostrar un engrosamiento capsular sutil en algunos casos (4, 7).

Tratamiento

El tratamiento para la capsulitis adhesiva se centra en aliviar el dolor y restaurar el rango de movimiento y la función. A menudo requiere paciencia y persistencia tanto del paciente como del equipo médico, ya que la recuperación puede ser lenta (1, 2, 8).

Por lo general, se emplea un enfoque multimodal, que a menudo comienza con medidas conservadoras:

  • Control del Dolor y la Inflamación:
    • Medicamentos Antiinflamatorios No Esteroideos (AINEs): Medicamentos como el ibuprofeno o el naproxeno pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación, particularmente en la etapa de congelamiento (1, 8).
    • Inyecciones de Corticosteroides: La inyección intraarticular de corticosteroides directamente en la articulación glenohumeral puede proporcionar un alivio significativo del dolor a corto y medio plazo y reducir la inflamación, facilitando la fisioterapia. A menudo es más eficaz en la etapa temprana y dolorosa (congelamiento) (1, 2, 8). Las inyecciones subacromiales (como se muestra en una imagen) se dirigen a la bursitis o al pinzamiento, que pueden coexistir pero son menos específicos para la patología capsular del hombro congelado en sí; la vía intraarticular es preferida para la capsulitis adhesiva (1).
  • Las inyecciones intraarticulares de corticosteroides pueden reducir eficazmente el dolor y la inflamación en la capsulitis adhesiva, especialmente durante las primeras etapas (1, 8).

  • Fisioterapia y Estiramientos: Esta es la piedra angular del tratamiento. Un fisioterapeuta guía al paciente a través de ejercicios de estiramiento suaves y específicos diseñados para aumentar gradualmente el rango de movimiento y estirar la cápsula articular tensa. La constancia y la paciencia son cruciales. Los ejercicios a menudo incluyen balanceos de péndulo, estiramientos pasivos de rotación externa, escaladas de pared con la punta de los dedos y estiramientos cruzados (1, 2, 8). El estiramiento demasiado agresivo, especialmente en la etapa de congelamiento, puede empeorar el dolor y la inflamación.
  • En el tratamiento del síndrome del hombro congelado, el paciente realiza ejercicios de estiramiento suaves y específicos guiados por un fisioterapeuta para restaurar el rango de movimiento (1, 8).

  • Otras Modalidades:
    • La aplicación de calor o frío puede proporcionar un alivio temporal del dolor.
    • Las técnicas de terapia manual realizadas por un terapeuta pueden ayudar a movilizar la articulación y los tejidos blandos (1).
    • Las modalidades de fisioterapia como el ultrasonido o la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) podrían usarse de manera complementaria para el control del dolor, aunque la evidencia de su beneficio específico en la alteración del curso de la enfermedad es limitada (1).
  • Las modalidades de fisioterapia complementarias pueden ayudar en el manejo del dolor durante el tratamiento de la capsulitis adhesiva (1).

  • Procedimientos Más Invasivos (si el tratamiento conservador falla después de varios meses):
    • Hidrodilatación (Artrografía de Distensión): Inyección de un gran volumen de solución salina estéril, a veces mezclada con corticosteroides y anestésico local, en la cápsula articular bajo guía de imágenes (fluoroscopia o ecografía) para estirar o romper la cápsula tensa (1, 9).
    • Manipulación Bajo Anestesia (MUA): El paciente es puesto bajo anestesia general, y el cirujano mueve el hombro con fuerza a través de su rango completo de movimiento para romper las adherencias y estirar la cápsula. Generalmente seguido de fisioterapia intensiva (1, 2).
    • Liberación Capsular Artroscópica: Un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo donde se inserta un artroscopio (una pequeña cámara) e instrumentos especializados en la articulación del hombro. El cirujano identifica visualmente y corta (libera) las porciones engrosadas y tensas de la cápsula articular, permitiendo un mejor movimiento (1, 2, 10). A menudo se combina con una manipulación suave.

Sin un tratamiento activo, el hombro congelado puede provocar una discapacidad prolongada y una pérdida de movimiento potencialmente permanente (la anquilosis es rara, pero puede persistir una rigidez significativa). El diagnóstico temprano y la adherencia constante al tratamiento, especialmente a la fisioterapia, son clave para lograr el mejor resultado (1, 8).

Diagnóstico Diferencial

Es importante diferenciar la capsulitis adhesiva de otras causas de dolor y rigidez en el hombro:

Condición Características Diferenciales Clave
Desgarro/Tendinopatía del Manguito Rotador El dolor a menudo empeora con el movimiento activo, especialmente por encima de la cabeza o contra resistencia. El rango de movimiento pasivo puede ser normal o solo levemente limitado (a menos que esté inhibido por el dolor). La debilidad en las pruebas musculares específicas es común con los desgarros. El diagnóstico se apoya en la ecografía o la RM (4).
Síndrome de Pinzamiento Subacromial/Bursitis El dolor típicamente ocurre dentro de un arco de movimiento específico (arco doloroso) durante la abducción activa. El movimiento pasivo suele ser completo, aunque puede ser doloroso. Signos de pinzamiento positivos en el examen. A menudo responde bien a la inyección subacromial de corticosteroides (como se muestra en la imagen gallery-6) (1).
Osteoartritis Glenohumeral Dolor y rigidez crónicos y progresivos. Puede haber crepitación (sensación de rechinamiento). Las radiografías muestran estrechamiento característico del espacio articular, osteofitos (espolones óseos) y esclerosis. La pérdida de movimiento afecta tanto a los rangos activos como pasivos, pero puede diferir en el patrón del hombro congelado (1).
Tendinitis Calcificante Puede causar dolor de hombro agudo y severo. Las radiografías muestran depósitos de calcio dentro de los tendones del manguito rotador. El rango de movimiento puede estar limitado debido al dolor agudo, pero el movimiento pasivo podría estar menos restringido globalmente que en el hombro congelado una vez que se controla el dolor.
Radiculopatía Cervical Dolor que se irradia desde el cuello hacia el brazo, a menudo asociado con entumecimiento, hormigueo o debilidad en un patrón de raíz nerviosa específico. Los movimientos del cuello pueden provocar síntomas. El rango de movimiento del hombro en sí es típicamente normal, aunque el dolor puede limitar el movimiento activo. Los hallazgos del examen neurológico son clave.
Artritis de la Articulación Acromioclavicular (AC) Dolor localizado en la parte superior del hombro (articulación AC). El dolor a menudo empeora con la aducción cruzada o al alcanzar por encima de la cabeza. El movimiento de la articulación glenohumeral generalmente se conserva.

Referencias

  1. Maund E, Craig D, Suekarran S, et al. Management of frozen shoulder: a systematic review and cost-effectiveness analysis. Health Technol Assess. 2012;16(11):1-264. doi:10.3310/hta16110
  2. Neviaser AS, Neviaser RJ. Adhesive capsulitis of the shoulder. J Am Acad Orthop Surg. 2011;19(9):536-542. doi:10.5435/00124635-201109000-00004
  3. Dias R, Cutts S, Massoud S. Frozen shoulder. BMJ. 2005;331(7530):1453-1456. doi:10.1136/bmj.331.7530.1453
  4. Le HV, Lee SJ, Nazarian A, Rodriguez EK. Adhesive capsulitis of the shoulder: review of pathophysiology and current clinical treatments. Shoulder Elbow. 2017;9(2):75-84. doi:10.1177/1758573216676786
  5. Reeves B. The natural history of the frozen shoulder syndrome. Scand J Rheumatol. 1975;4(4):193-196. doi:10.3109/03009747509100188
  6. Tighe CB, Oakley Jr WS. Adhesive Capsulitis. [Updated 2023 Aug 4]. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2024 Jan-. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK532955/
  7. Suh CH, Yun SJ, Jin W, et al. Systematic review and meta-analysis of magnetic resonance imaging features for diagnosis of adhesive capsulitis of the shoulder. Eur Radiol. 2019;29(2):566-577. doi:10.1007/s00330-018-5547-3
  8. Page MJ, Green S, Kramer S, et al. Manual therapy and exercise for adhesive capsulitis (frozen shoulder). Cochrane Database Syst Rev. 2014;(8):CD011275. doi:10.1002/14651858.CD011275
  9. Buchbinder R, Green S, Youd JM, Johnston RV. Arthrographic distension for adhesive capsulitis (frozen shoulder). Cochrane Database Syst Rev. 2008;(1):CD007005. doi:10.1002/14651858.CD007005
  10. Grant JA, Schroeder N, Miller BS, Carpenter JE. Comparison of manipulation and arthroscopic capsular release for adhesive capsulitis: a systematic review. J Shoulder Elbow Surg. 2013;22(8):1135-1145. doi:10.1016/j.jse.2013.04.004

Ver también