Dermatomiositis y polimiositis (miositis)
Dermatomiositis y Polimiositis: Descripción general
La **dermatomiositis (DM)** y la **polimiositis (PM)** son miopatías inflamatorias idiopáticas (MII), enfermedades sistémicas autoinmunes del tejido conectivo caracterizadas principalmente por la inflamación de los músculos esqueléticos (miositis) [1, 2]. La dermatomiositis implica de manera distintiva manifestaciones cutáneas características además de la inflamación muscular [1, 2]. La polimiositis afecta principalmente a los músculos, aunque pueden presentarse características sistémicas [1, 2]. Estas condiciones conducen a debilidad muscular progresiva, fatiga y, a veces, dolor.
Las características clave incluyen [1, 2]:
- Debilidad muscular: Típicamente simétrica y proximal (afectando hombros, caderas, flexores del cuello), lo que provoca dificultad con actividades como levantarse de sillas, subir escaleras, levantar objetos o peinarse. La debilidad de los músculos faríngeos y respiratorios puede causar disfagia (dificultad para tragar) y compromiso respiratorio. Puede ocurrir dolor muscular (mialgia), pero la debilidad suele ser la característica dominante.
- Manifestaciones cutáneas (solo Dermatomiositis):
- Erupción en heliotropo: Decoloración violácea (purpúrea) y edema de los párpados.
- Pápulas/signo de Gottron: Pápulas o placas eritematosas o violáceas sobre prominencias óseas, especialmente nudillos (MCF, IFP, IFD), codos, rodillas.
- Otras erupciones: Erupción fotosensible en cara/cuello/parte superior del pecho ("signo en V", "signo del chal"), eritema periungueal/telangiectasias, hipertrofia cuticular, manos de mecánico (piel agrietada y áspera en palmas/dedos).
- Afectación sistémica: Tanto la DM como la PM pueden afectar órganos internos, incluyendo:
- Pulmones: La enfermedad pulmonar intersticial (EPI) es una complicación común y grave, especialmente en pacientes con ciertos autoanticuerpos (como anti-Jo-1).
- Corazón: Miocarditis, anomalías de conducción, pericarditis.
- Articulaciones: Artralgia o artritis no erosiva.
- Tracto gastrointestinal: Dismotilidad esofágica.
La patogénesis subyacente implica una disfunción del sistema inmunológico, y se cree que la lesión de las fibras musculares mediada por células T es prominente en la PM, mientras que la DM se asocia con la activación del complemento, lesión microvascular y afectación de células B [1]. Los autoanticuerpos dirigidos a varios componentes celulares, incluidas las ARNt sintetasas (como Jo-1), se encuentran con frecuencia y se asocian con subtipos clínicos específicos [1, 2].
Diagnóstico de Dermatomiositis y Polimiositis (incluyendo Anti-Jo-1)
El diagnóstico de Dermatomiositis (DM) y Polimiositis (PM) implica evaluación clínica, pruebas de laboratorio, estudios electrodiagnósticos y, a menudo, biopsia de músculo/piel [1, 2]. Por lo general, se requiere la consulta con un reumatólogo o neurólogo.
- Evaluación clínica: Antecedentes de debilidad muscular proximal progresiva, erupciones cutáneas características (en DM) y posibles síntomas sistémicos. El examen físico evalúa la fuerza muscular, los hallazgos cutáneos y los signos de afectación de órganos.
- Pruebas de laboratorio:
- Enzimas musculares: La creatina quinasa (CK) suele estar significativamente elevada, lo que refleja daño muscular. La aldolasa, AST, ALT y LDH también pueden estar altas.
- Marcadores inflamatorios: La VSG y la PCR pueden estar elevadas, pero pueden ser normales.
- Autoanticuerpos:
- Anticuerpos antinucleares (ANA): A menudo positivos pero inespecíficos.
- Anticuerpos específicos de miositis (MSAs): Cruciales para el diagnóstico y el pronóstico. Los ejemplos incluyen:
- Anti-Jo-1: El MSA más común (presente en ~20-30% de las MII), dirigido a la histidil-ARNt sintetasa. Fuertemente asociado con el "síndrome antisintetasa" (miositis, enfermedad pulmonar intersticial, artritis, Raynaud, manos de mecánico).
- Otros anticuerpos antisintetasa (anti-PL-7, anti-PL-12, etc.).
- Anti-Mi-2: Asociado con hallazgos cutáneos clásicos de DM y, a menudo, con un buen pronóstico.
- Anti-SRP: Asociado con miopatía necrotizante grave, rápidamente progresiva, a menudo resistente al tratamiento.
- Anti-MDA5: Asociado con dermatomiositis clínicamente amiopática (CADM) y EPI rápidamente progresiva.
- Anti-TIF1-gamma / Anti-NXP2: Asociado con miositis asociada al cáncer, especialmente en adultos.
- Anticuerpos asociados a miositis (MAAs): Se encuentran en síndromes de superposición (p. ej., anti-PM-Scl en superposición PM/SSc, anti-U1-RNP en EMTC).
- Electromiografía (EMG) / Estudios de conducción nerviosa (NCS): La EMG generalmente muestra cambios miopáticos (potenciales de corta duración y baja amplitud, reclutamiento temprano, aumento de la actividad de inserción, fibrilaciones/ondas agudas positivas). Los NCS suelen ser normales, lo que ayuda a diferenciar de la neuropatía.
- Resonancia magnética muscular: Puede mostrar edema muscular (inflamación) e infiltración grasa (daño crónico), lo que ayuda a guiar la selección del sitio de la biopsia.
- Biopsia:
- Biopsia muscular: A menudo se considera la prueba definitiva. Muestra infiltrados inflamatorios característicos (endomiciales en PM, principalmente perivasculares/perifasciculares en DM), necrosis/regeneración de fibras musculares y atrofia perifascicular (en DM).
- Biopsia de piel: Confirma los hallazgos característicos de la erupción por DM (dermatitis de interfaz).
- Cribado de cáncer: El cribado adecuado basado en la edad y el riesgo es crucial, especialmente en la DM y PM de inicio en adultos, debido a la mayor asociación con malignidad (síndrome paraneoplásico) [1, 2].
La presencia de autoanticuerpos específicos, como anti-Jo-1, es altamente sugestiva de una miopatía inflamatoria, particularmente el subtipo de síndrome antisintetasa [1, 2].
Diagnóstico diferencial de la debilidad muscular
| Condición | Características clave / Puntos distintivos | Investigaciones típicas / Hallazgos |
|---|---|---|
| Miopatías inflamatorias (PM/DM) | Debilidad muscular proximal simétrica progresiva subaguda/crónica. Disfagia, debilidad de los músculos respiratorios posible. DM: Erupción cutánea característica (heliotropo, Gottron). | CK/aldolasa elevadas. EMG miopático. MSAs positivos (Anti-Jo-1, Anti-Mi-2, etc.). La biopsia muscular muestra inflamación/necrosis. La RM muestra edema muscular. |
| Miositis por cuerpos de inclusión (MCI) | Inicio insidioso, debilidad de progresión lenta, a menudo asimétrica. Afecta a los flexores de los dedos, flexores de la muñeca, cuádriceps de manera desproporcionada. Típicamente hombres mayores (>50). Mala respuesta a la inmunosupresión. | CK levemente elevada o normal. La EMG muestra características mixtas miopáticas/neurogénicas. La biopsia muscular muestra inflamación endomisial, vacuolas ribeteadas, inclusiones (diagnóstico). |
| Distrofias musculares (p. ej., de cinturas, FSHD) | Trastornos hereditarios. Debilidad de progresión lenta en patrones específicos (p. ej., cintura de miembros proximales, facial/escapular en FSHD). Antecedentes familiares a menudo presentes. | CK a menudo muy alta (esp. distrofinopatías). EMG miopático. La biopsia muscular muestra cambios distróficos. Las pruebas genéticas confirman el tipo específico. |
| Miastenia gravis (MG) | Debilidad fluctuante y fatigable, peor con la actividad, mejora con el descanso. A menudo afecta los músculos oculares (ptosis, diplopía), bulbares, faciales y de las extremidades. | Historia clínica de fatigabilidad. Anticuerpos AChR o MuSK positivos. La estimulación nerviosa repetitiva / EMG de fibra única muestran defecto de la unión neuromuscular. Prueba de Tensilon (rara vez se usa ahora). CK/biopsia muscular normales. |
| Síndrome miasténico de Lambert-Eaton (SMLE) | Debilidad proximal, mejora brevemente con el esfuerzo (facilitación post-ejercicio). Síntomas autonómicos (boca seca). A menudo asociado con cáncer de pulmón de células pequeñas. | Anticuerpos VGCC positivos. La estimulación nerviosa repetitiva muestra una respuesta incremental a altas tasas. El cribado del cáncer es esencial. |
| Enfermedad de la motoneurona (p. ej., ELA) | Debilidad progresiva con signos mixtos de motoneurona superior (espasticidad, hiperreflexia) e inferior (atrofia, fasciculaciones). Inicio bulbar común. Examen sensorial normal. | Examen clínico crucial. La EMG muestra denervación activa/crónica generalizada. CK a menudo levemente elevada. La biopsia muscular muestra atrofia neurogénica. |
| Miopatías endocrinas (p. ej., tiroides, esteroides) | Debilidad proximal, fatiga. Síntomas asociados del trastorno endocrino subyacente (hiper/hipotiroidismo) o antecedentes de uso crónico de esteroides. | Pruebas de función tiroidea anormales. Antecedentes de exposición a esteroides. CK generalmente normal o levemente elevada. La EMG puede mostrar características miopáticas. |
| Miopatías metabólicas (p. ej., almacenamiento de glucógeno/lípidos) | Intolerancia al ejercicio, calambres, mialgia, a veces debilidad o rabdomiólisis desencadenada por el esfuerzo o el ayuno. | La prueba de ejercicio del antebrazo puede ser anormal. Ensayos enzimáticos específicos o pruebas genéticas. La biopsia muscular muestra material de almacenamiento. |
| Miopatía inducida por fármacos/toxinas | Mialgia, debilidad que se desarrolla después de la exposición a ciertos medicamentos (estatinas, fibratos, colchicina, alcohol, etc.). | Antecedentes de exposición. La CK puede estar elevada. Los síntomas mejoran al suspender el fármaco. |
Dermatomiositis y Polimiositis: Tratamiento
El tratamiento tiene como objetivo mejorar la fuerza muscular, resolver la inflamación, controlar las manifestaciones cutáneas (en DM), tratar las complicaciones sistémicas (como la EPI) y detectar/tratar la malignidad asociada [1, 2].
Es crucial distinguir las miopatías inflamatorias idiopáticas (primarias) de la miositis paraneoplásica (secundaria), ya que esta última requiere el tratamiento del cáncer subyacente para la mejora de la miositis [1, 2]. La miositis paraneoplásica representa una porción significativa (p. ej., 14-30% o más, especialmente en adultos mayores) de los casos de DM/PM de nueva aparición [1]. Los cánceres comúnmente asociados incluyen cáncer de pulmón, ovario, colorrectal, próstata, mama y neoplasias hematológicas (hemoblastosis) [1]. La dermatomiositis que se presenta en personas mayores de 60 años casi siempre justifica un estudio exhaustivo de malignidad [1].
El programa de tratamiento para la DM/PM idiopática generalmente incluye [1, 2]:
- Corticosteroides: La prednisona oral en dosis altas (o equivalente) es el pilar de la terapia inicial para controlar rápidamente la inflamación. La dosis se reduce gradualmente según la respuesta clínica y los niveles de CK.
- Inmunosupresores (agentes ahorradores de esteroides): A menudo se agregan temprano, ya sea para enfermedades más graves o para permitir la reducción de corticosteroides y reducir los efectos secundarios de los esteroides a largo plazo. Las opciones comunes incluyen metotrexato o azatioprina. También se puede usar micofenolato mofetilo (MMF) o inmunoglobulina intravenosa (IGIV). Se podría considerar la ciclofosfamida para la enfermedad grave y refractaria, especialmente con EPI significativa. El rituximab se usa en algunos casos refractarios.
- Terapias específicas (piel DM): Corticosteroides tópicos, antipalúdicos (hidroxicloroquina - precaución con algunos subtipos de piel), protección solar.
- Manejo de complicaciones: Tratamiento para la EPI (puede requerir ciclofosfamida u otros agentes), manejo de la disfagia (terapia de deglución, sonda de alimentación si es grave), fisioterapia.
- Medidas generales: Abordar la calcinosis (depósitos dolorosos de calcio debajo de la piel, difíciles de tratar), asegurar una ingesta adecuada de calcio/vitamina D (especialmente con el uso de esteroides), monitorear la salud ósea.
- Ejercicio terapéutico: Componente crucial de la rehabilitación.
- En la fase aguda con debilidad/inflamación severa, se realizan ejercicios suaves de rango de movimiento pasivo diariamente para prevenir contracturas articulares (anquilosis por acortamiento muscular) y mantener la movilidad. La inmovilización debe minimizarse a menos que sea necesaria para el control del dolor o problemas articulares específicos.
- A medida que la inflamación disminuye y la fuerza mejora (fase de recuperación), se inicia un programa gradual de ejercicios activos y de resistencia bajo la guía de fisioterapia para reconstruir la fuerza muscular, la resistencia y la función. También se incorpora el ejercicio aeróbico.
El tratamiento requiere monitoreo a largo plazo y ajustes basados en el estado clínico, los niveles de enzimas musculares y los posibles efectos secundarios de los medicamentos [1, 2].
Referencias
- Dalakas MC, Hohlfeld R. Polymyositis and dermatomyositis. Lancet. 2003 Sep 20;362(9388):971-82. (Revisión clásica, aunque más antigua).
- Mammen AL. Dermatomyositis and Polymyositis: Clinical Presentation, Autoantibodies, and Pathogenesis. Ann N Y Acad Sci. 2010 Jun;1193:134-53. (O cite revisiones más recientes/capítulos de libros de texto como Kelley & Firestein's Rheumatology o Harrison's Internal Medicine).
- Lundberg IE, Tjärnlund A, Bottai M, et al. 2017 European League Against Rheumatism/American College of Rheumatology classification criteria for adult and juvenile idiopathic inflammatory myopathies and their major subgroups. Ann Rheum Dis. 2017 Dec;76(12):1955-1964.
Ver también
- Inflamación del tendón de Aquiles (paratenonitis, aquilobursitis)
- Lesión del tendón de Aquiles (esguince, rotura)
- Esguince de tobillo y pie
- Artritis y artrosis (osteoartritis):
- Capsulitis adhesiva (síndrome del hombro congelado)
- Artrosis de la articulación de la cadera (coxartrosis)
- Artrosis de las articulaciones intervertebrales (espondiloartrosis)
- Artrosis de la articulación de la rodilla (gonartrosis)
- Artrosis de la articulación sacroilíaca
- Disfunción y artrosis de la articulación temporomandibular (ATM)
- Enfermedad autoinmune del tejido conectivo:
- Juanete (hallux valgus)
- Epicondilitis ("codo de tenista")
- Higroma (quiste ganglionar)
- Anquilosis articular
- Contracturas articulares
- Luxación articular:
- Lesión de la articulación de la rodilla (ligamentos y menisco)
- Enfermedad ósea metabólica:
- Miositis, fibromialgia (dolor muscular)
- Fascitis plantar (espolón calcáneo)
- Tenosinovitis (infecciosa, estenosante)
- Vitamina D y hormona paratiroidea


