Luxación de pie y tobillo
Descripción general de la luxación de pie y tobillo
Las luxaciones que involucran el pie y el tobillo abarcan varios patrones de lesiones distintos [1, 2]:
- Luxación de la articulación del tobillo (tibioperoneoastragalina): Desplazamiento del hueso astrágalo en relación con la tibia y el peroné.
- Luxación aislada del astrágalo: El hueso astrágalo se desplaza tanto de la articulación del tobillo por arriba como de la articulación subastragalina por abajo.
- Luxación subastragalina: La luxación ocurre en la articulación entre el astrágalo y el calcáneo (hueso del talón) y el astrágalo y el hueso navicular, mientras que la articulación del tobillo permanece intacta. El resto del pie se desplaza en relación con el astrágalo.
- Luxaciones del mediopié: Involucran la articulación de Chopart (astragalonavicular y calcaneocuboidea) o la articulación de Lisfranc (tarsometatarsiana).
- Luxaciones de los dedos del pie: Afectan las articulaciones metatarsofalángicas (MTF) o interfalángicas (IF).
Luxación de la articulación del tobillo (tibioperoneoastragalina): Las luxaciones puras de la articulación del tobillo sin fracturas asociadas son raras porque la mortaja (la cavidad formada por la tibia y el peroné) proporciona una fuerte estabilidad ósea [1, 2]. La mayoría de las luxaciones de tobillo ocurren junto con fracturas maleolares (fracturas de la tibia distal y/o peroné), como las fracturas-luxaciones complejas de tobillo (por ejemplo, fractura de Dupuytren) [1, 2].
- Luxación posterior de tobillo (más común): Generalmente resulta de una fuerza severa de flexión plantar, a menudo con fracturas maleolares asociadas [1]. El pie parece acortado y la prominencia del talón se reduce [1].
- Luxación anterior de tobillo: Resulta de una dorsiflexión forzada, a menudo asociada con fracturas del borde tibial anterior [1]. El retropié parece alargado [1].
- Luxación lateral/medial de tobillo: Requieren una fuerza significativa y casi siempre están asociadas con fracturas maleolares severas [1].
Luxación lateral del pie y fracturas de tobillo
El desplazamiento lateral (hacia los lados) significativo del pie a nivel del tobillo casi invariablemente involucra fracturas de los maléolos (las prominencias óseas a cada lado del tobillo) [1, 2]. Una luxación lateral pura de tobillo sin fractura es prácticamente imposible debido a las fuertes restricciones óseas de la mortaja del tobillo y el soporte ligamentoso [1].
Lesiones como la fractura de Dupuytren (un tipo específico de fractura-luxación de tobillo que involucra fractura de peroné, disrupción del ligamento sindesmótico y a menudo fractura del maléolo medial o ruptura del ligamento deltoideo) se asocian comúnmente con desplazamiento lateral o inestabilidad del astrágalo dentro de la mortaja [1, 2]. El pie típicamente asume una posición desplazada lateralmente (valgo) o medialmente (varo) en relación con la pierna [1].
La reducción de las luxaciones de tobillo, especialmente aquellas sin fracturas severas (luxaciones "puras" o simples, aunque raras), a veces se puede lograr con relativa facilidad con tracción y manipulación, particularmente bajo anestesia para superar el espasmo muscular [1]. Sin embargo, la presencia de fracturas asociadas a menudo requiere reducción abierta y fijación interna (RAFI) para restaurar la congruencia y estabilidad de la articulación [1, 2].
Luxación del astrágalo y subastragalina
Luxación aislada del astrágalo: Una lesión rara pero grave donde el hueso astrágalo se extruye completamente de sus articulaciones con la tibia/peroné (articulación del tobillo), calcáneo (articulación subastragalina) y navicular (articulación astragalonavicular) [1, 3]. Esto requiere la ruptura de múltiples ligamentos fuertes y un traumatismo significativo (por ejemplo, caídas de gran altura, accidentes automovilísticos) [1]. El astrágalo puede desplazarse en varias direcciones (anterior, posterior, medial, lateral) e incluso puede rotar [1]. Las fracturas asociadas, particularmente del cuello del astrágalo, son comunes [1]. La reducción puede ser difícil debido al grado de desplazamiento y la disrupción de los tejidos blandos [1]. A menudo es necesaria la reducción abierta, y existe un riesgo muy alto de necrosis avascular (NAV) del astrágalo debido a su precario suministro de sangre [1, 3]. La extrusión del astrágalo (luxación abierta) también es posible [1].
Luxación subastragalina: Esto implica una luxación simultánea en las articulaciones astragalocalcánea y astragalonavicular, mientras que la articulación tibioperoneoastragalina (tobillo) permanece intacta [1, 3]. El calcáneo y el navicular (y el resto del pie) se desplazan juntos en relación con el astrágalo [1]. Típicamente resulta de un traumatismo de alta energía que involucra una inversión o eversión forzada del pie [1, 3].
- Luxación subastragalina medial (más común): Ocurre con una inversión forzada, causando que el pie se desplace medialmente en relación con el astrágalo (deformidad de "pie zambo adquirido") [1, 3].
- Luxación subastragalina lateral: Ocurre con una eversión forzada, causando que el pie se desplace lateralmente (deformidad de "pie plano adquirido") [1, 3].
- Luxaciones subastragalinas anteriores/posteriores: Extremadamente raras y generalmente asociadas con fracturas [1].
Clínicamente, las luxaciones subastragalinas se presentan con una deformidad macroscópica del pie, dolor intenso e hinchazón [1]. El movimiento de la articulación del tobillo (dorsiflexión/flexión plantar) puede conservarse hasta cierto punto si se prueba suavemente, distinguiéndolo de una luxación de tobillo [1]. La reducción cerrada bajo anestesia suele ser exitosa aplicando tracción e invirtiendo el mecanismo de la lesión (por ejemplo, presión de eversión para una luxación medial) [1, 3]. La inmovilización con yeso durante 4-6 semanas es típica, seguida de rehabilitación [1]. El pronóstico es generalmente mejor que para las luxaciones aisladas del astrágalo, pero aún puede ocurrir artritis postraumática [1, 3].
Video que ilustra potencialmente técnicas de reducción para luxaciones de pie o tobillo, enfatizando la tracción y manipulación bajo anestesia [3].
Tipos raros de luxaciones de los huesos del pie
Otras luxaciones dentro del pie son menos comunes pero significativas [1]:
- Luxación de la articulación mediotarsiana (Chopart): Luxación en la articulación entre el retropié (astrágalo, calcáneo) y el mediopié (navicular, cuboides). Estas son lesiones raras de alta energía a menudo asociadas con fracturas.
- Luxación de la articulación tarsometatarsiana (Lisfranc): Disrupción de la articulación entre el mediopié (cuneiformes, cuboides) y las bases de los metatarsianos. Esto puede variar desde esguinces sutiles hasta luxaciones completas, a menudo causadas por una carga axial en un pie en flexión plantar o lesiones por aplastamiento. Las lesiones de Lisfranc a menudo se pasan por alto inicialmente, pero pueden provocar dolor crónico significativo y artritis si no se tratan adecuadamente (a menudo requieren fijación quirúrgica). El diagnóstico requiere un examen cuidadoso y radiografías con carga de peso o tomografías computarizadas.
- Luxaciones aisladas de cuneiforme, navicular o cuboides: Muy raras, generalmente resultantes de lesiones graves por aplastamiento.
- Luxaciones de las articulaciones metatarsofalángicas (MTF) e interfalángicas (IF): Las luxaciones de las articulaciones de los dedos del pie ocurren de manera similar a las luxaciones de los dedos de la mano, a menudo por golpes o fuerzas de hiperextensión/hiperflexión. La reducción suele ser sencilla con tracción y manipulación.
El diagnóstico de las luxaciones del mediopié y el antepié a menudo requiere radiografías, y pueden ser necesarias tomografías computarizadas para una evaluación detallada, especialmente para las lesiones de Lisfranc [1]. La reducción implica tracción y manipulación [1]. Típicamente se requiere inmovilización con yeso durante 4-6 semanas, a veces más, seguida potencialmente de calzado de apoyo u ortesis [1].
Las complicaciones de las luxaciones del pie pueden incluir fracturas asociadas, daño a los nervios (neuromas), lesiones de los tejidos blandos, dolor crónico, inestabilidad y artritis postraumática [1]. El diagnóstico temprano y el manejo adecuado son cruciales [1]. Las ortesis o plantillas personalizadas pueden ser útiles para controlar el dolor residual o los problemas de alineación después de la curación.
Diagnóstico diferencial de la lesión aguda de pie/tobillo
| Condición | Características Clave / Puntos Distintivos | Investigaciones / Hallazgos Típicos |
|---|---|---|
| Luxación de Tobillo (Tibioperoneoastragalina) | Deformidad macroscópica de la articulación del tobillo, incapacidad para soportar peso, dolor intenso. Casi siempre asociada con fracturas maleolares. | La radiografía confirma el desplazamiento del astrágalo del pilón tibial e identifica las fracturas asociadas. Requiere reducción urgente. |
| Luxación Subastragalina | Deformidad macroscópica del pie ("pie zambo" o "pie plano" adquirido), dolor intenso, hinchazón. La articulación del tobillo está intacta. Mecanismo de alta energía. | La radiografía muestra el astrágalo alineado en la mortaja del tobillo pero desplazado en relación con el calcáneo/navicular. La TC evalúa las fracturas asociadas. |
| Luxación Aislada del Astrágalo | Lesión rara y grave. Astrágalo extruido de las articulaciones del tobillo y subastragalina. Deformidad macroscópica, hinchazón significativa. Alto riesgo de lesión abierta/NAV. | La radiografía muestra las articulaciones del tobillo/subastragalina vacías con el astrágalo desplazado. Requiere manejo urgente, a menudo reducción abierta. |
| Fractura de Tobillo (sin luxación significativa) | Dolor, hinchazón, sensibilidad sobre los maléolos. Capacidad variable para soportar peso. Deformidad menos pronunciada que en la luxación. | La radiografía muestra fractura(s) maleolar(es) con el astrágalo relativamente alineado dentro de la mortaja (aunque puede haber cierta inestabilidad/desplazamiento del astrágalo). |
| Lesión de Lisfranc (Tarsometatarsiana) | Dolor en el mediopié, hinchazón, incapacidad para soportar peso, a menudo equimosis en la cara plantar. El mecanismo suele ser carga axial en el pie en flexión plantar o torsión. Puede ser un esguince sutil o una luxación franca. | Las radiografías con carga de peso (si es posible) pueden mostrar ensanchamiento entre el 1º/2º metatarsiano o desplazamiento dorsal. A menudo se requiere TC para evaluar completamente la alineación y las fracturas sutiles. |
| Esguince Grave de Tobillo (Ruptura de Ligamentos) | Dolor significativo, hinchazón, hematomas, incapacidad para soportar peso después de una lesión por inversión/eversión. Sensibilidad sobre los ligamentos laterales (LPAA/LPC) o mediales (deltoideo). Sin deformidad ósea macroscópica. | El examen clínico (pruebas de cajón, pruebas de estrés) revela laxitud ligamentosa. Radiografías negativas para fractura/luxación (o muestran pequeña avulsión). La RM confirma los desgarros de ligamentos. |
| Fractura de Calcáneo | A menudo caída desde una altura. Dolor intenso en el talón, hinchazón, hematomas, incapacidad para soportar peso. El retropié puede parecer ensanchado/acortado. | La radiografía (vistas lateral, axial) muestra la fractura. La TC es esencial para evaluar la afectación articular y el patrón de fractura. |
| Fractura de Astrágalo (ej. Cuello, Cuerpo) | Traumatismo de alta energía (dorsiflexión forzada común). Dolor e hinchazón significativos en el tobillo/retropié. Puede estar asociada con luxación. Alto riesgo de NAV (especialmente fracturas del cuello). | La radiografía muestra la línea de fractura. La TC delinea el patrón de fractura. La RM evalúa el riesgo de NAV. |
| Luxación de Dedo (MTF/IF) | Deformidad obvia de la articulación del dedo, dolor, hinchazón. A menudo después de un golpe. | La radiografía confirma la luxación y descarta fractura. |
Referencias
- Skinner HB, McMahon PJ. Current Diagnosis & Treatment in Orthopedics. 5th ed. McGraw Hill; 2014. Chapter 9: Foot & Ankle Trauma.
- Rockwood CA, Green DP, Bucholz RW, Heckman JD. Rockwood and Green's Fractures in Adults. 8th ed. Lippincott Williams & Wilkins; 2014. Volume 2, Chapter 57: Fractures and Dislocations of the Ankle & Chapter 58: Fractures and Dislocations of the Foot.
- Bibbo C, Anderson RB, Davis WH. Injury to the Tarsometatarsal Joint: Lisfranc Injury. In: Nunley JA, Pfeffer GB, Sanders RW, Trepman E, eds. Advanced Reconstruction: Foot and Ankle 2. American Academy of Orthopaedic Surgeons; 2017.
- Van Heest AE, Agel J, et al. Treatment of Mallet Fractures. J Am Acad Orthop Surg. 2015 Feb;23(2):129-36. (Example reference discussing specific finger/toe injuries).
Ver también
- Inflamación del tendón de Aquiles (paratenonitis, aquilobursitis)
- Lesión del tendón de Aquiles (esguince, rotura)
- Esguince de tobillo y pie
- Artritis y artrosis (osteoartritis):
- Capsulitis adhesiva (síndrome del hombro congelado)
- Osteoartritis de la articulación de la cadera (coxartrosis)
- Osteoartritis de las articulaciones intervertebrales (espondiloartrosis)
- Osteoartritis de la articulación de la rodilla (gonartrosis)
- Osteoartritis de la articulación sacroilíaca
- Disfunción y osteoartritis de la articulación temporomandibular (ATM)
- Enfermedad autoinmune del tejido conectivo:
- Juanete (hallux valgus)
- Epicondilitis ("codo de tenista")
- Higroma (quiste sinovial)
- Anquilosis articular
- Contracturas articulares
- Luxación articular:
- Lesión de la articulación de la rodilla (ligamentos y menisco)
- Enfermedad ósea metabólica:
- Miositis, fibromialgia (dolor muscular)
- Fascitis plantar (espolón calcáneo)
- Tenosinovitis (infecciosa, estenosante)
- Vitamina D y hormona paratiroidea


