Tomografía computarizada (TC) abdominal
TC abdominal
La tomografía computarizada (TC) abdominal debe realizarse en escáneres de tomografía computarizada multicorte (TCMC), que permiten la adquisición rápida de imágenes de alta resolución.
La TC abdominal, que cubre el hígado, la vesícula biliar, el páncreas, el bazo, los riñones, las glándulas suprarrenales, el estómago, los intestinos y los vasos sanguíneos principales, a menudo se lleva a cabo después de un examen de ecografía preliminar de esta región anatómica. Es aconsejable al someterse a una tomografía computarizada (TC) de la cavidad abdominal llevar consigo las conclusiones e imágenes obtenidas de estudios previos, como la ecografía, incluso si inicialmente no se encontró ninguna patología, ya que la TC puede proporcionar información más detallada.
La TC abdominal (incluidos el hígado y el páncreas) está indicada para:
- Sospecha de lesiones malignas primarias o secundarias (metástasis) del hígado y las vías biliares.
- Evaluación de afecciones hepáticas benignas como hígado graso (esteatosis), abscesos, quistes (incluidos quistes parasitarios como la enfermedad hidatídica) y otras masas.
- Evaluación de la cirrosis hepática y sus complicaciones (por ejemplo, hipertensión portal, detección de carcinoma hepatocelular).
- Investigación de las causas de la ictericia obstructiva (por ejemplo, cálculos, estenosis, tumores).
- Monitorización de la eficacia del tratamiento para tumores abdominales.
- Evaluación de hepatomegalia (hígado agrandado) o esplenomegalia (bazo agrandado) inexplicables.
- Evaluación de lesiones traumáticas en órganos abdominales (hígado, bazo, riñones, intestino).
- Diagnóstico de distrofia hepatocerebral (enfermedad de Wilson).
- Investigación de colelitiasis (cálculos biliares), particularmente por sospecha de cálculos en el conducto biliar común (coledocolitiasis).
- Diagnóstico de pancreatitis aguda y crónica y sus complicaciones (por ejemplo, pseudoquistes, necrosis).
- Sospecha de neoplasias (tumores) del páncreas, primarias o secundarias.
- Evaluación de afecciones isquémicas que afectan a los órganos abdominales parenquimatosos (por ejemplo, isquemia intestinal, infarto renal).
- Investigación de dolor abdominal inexplicable, pérdida de peso, fiebre o sospecha de apendicitis, diverticulitis y otras afecciones abdominales agudas.
La TC abdominal (hígado, vesícula biliar, páncreas y sistemas relacionados) es un método crucial para diferenciar entre diversas afecciones que afectan las estructuras parenquimatosas de la cavidad abdominal y el espacio retroperitoneal.
Actualmente, la TC abdominal con contraste (hígado, vesícula biliar, páncreas) se considera el método de imagen no invasivo más informativo para el diagnóstico y diagnóstico diferencial de lesiones hepáticas focales como metástasis, hemangiomas, adenomas, hiperplasia nodular focal (HNF), carcinoma hepatocelular (CHC) y otros tumores o procesos similares a tumores.
La TC abdominal revela claramente tumores tanto sólidos (densos) como quísticos del páncreas, ayudando a caracterizarlos y evaluar su extensión.
Un complemento valioso a la TC abdominal estándar, particularmente para problemas biliares, es la Colangiopancreatografía por Resonancia Magnética (CPRM), aunque la TC también puede proporcionar información sobre los conductos biliares, especialmente con contraste. La CPRM utiliza tecnología de RM para crear imágenes detalladas de los conductos hepatobiliares y pancreáticos sin radiación ionizante ni procedimientos invasivos. Es una alternativa no invasiva a la Colangiopancreatografía Retrógrada Endoscópica (CPRE) diagnóstica, que conlleva un riesgo de complicaciones como la pancreatitis.
La colangiografía por TC (imágenes de los conductos biliares mediante TC, generalmente con contraste) se puede utilizar con éxito en el diagnóstico de anomalías, estenosis de los conductos biliares, sospecha de colangitis esclerosante y coledocolitiasis (detección de cálculos en la vesícula biliar y los conductos biliares), aunque a menudo se prefiere la CPRM para cálculos no calcificados y evaluación ductal.
Las indicaciones para la tomografía computarizada (TC) centrada específicamente en los riñones y las glándulas suprarrenales incluyen:
- Pacientes con contraindicaciones al contraste intravenoso para urografía excretora (por ejemplo, alergia grave a los medios de contraste yodados, insuficiencia renal grave).
- Para aclarar la naturaleza de las masas renales o suprarrenales detectadas por otros métodos (por ejemplo, ecografía), diferenciando los quistes de los tumores sólidos o variantes normales.
- Pacientes con hallazgos clínicos sugestivos de tumores renales (por ejemplo, hematuria, dolor en el flanco, masa palpable).
- Para el diagnóstico y estadificación del carcinoma de células renales y otros tumores renales.
- Evaluación de sospecha de tumores suprarrenales (adenoma, feocromocitoma, carcinoma, metástasis).
- Diagnóstico de procesos patológicos que rodean el riñón (espacio pararrenal), como abscesos o hematomas.
- Evaluación de sospecha de anomalías congénitas del sistema urinario.
- Evaluación de cálculos renales (urolitiasis), especialmente TC sin contraste ('TC KUB').
- Evaluación de la enfermedad vascular renal (mediante angiografía por TC).
La tomografía computarizada (TC) de los riñones y las glándulas suprarrenales es un método de diagnóstico altamente eficaz. Permite una alta precisión en la diferenciación de masas suprarrenales (malignas frente a benignas) utilizando protocolos de imagen específicos, incluida la evaluación de la densidad en exploraciones sin contraste y la medición del lavado de contraste, que son indicadores sensibles de la presencia de grasa intracelular típica en los adenomas benignos.
Preparación para la exploración
La preparación para una TC abdominal puede variar según el motivo de la exploración y si se utilizará material de contraste.
- Ayuno: Es posible que se le pida que no coma ni beba durante 4 a 6 horas antes de la exploración, especialmente si se planea usar contraste intravenoso (IV). Esto reduce el riesgo de aspiración si se producen náuseas por el contraste.
- Contraste oral: Para algunas exploraciones que evalúan el estómago o los intestinos, es posible que deba beber un líquido de contraste especial a partir de 1 a 2 horas antes del procedimiento. Esto ayuda a delinear el tracto digestivo en las imágenes. A veces se puede usar agua como agente de contraste negativo.
- Ropa: Use ropa cómoda y holgada. Es posible que se le pida que se ponga una bata de hospital. Los objetos metálicos como joyas, anteojos, dentaduras postizas y horquillas pueden interferir con las imágenes y deben retirarse.
- Medicamentos: Informe a su médico sobre todos los medicamentos que está tomando y si tiene alguna alergia, especialmente al yodo o reacciones previas al contraste. Se pueden dar instrucciones específicas para ciertos medicamentos, como la metformina (usada para la diabetes), si se usa contraste IV.
- Condiciones médicas: Notifique a su médico y al tecnólogo de TC si tiene alguna afección médica grave, como enfermedad cardíaca, asma, diabetes, enfermedad renal o problemas de tiroides. También es crucial informarles si existe alguna posibilidad de que esté embarazada.
El procedimiento de TC
Durante la tomografía computarizada:
- Se acostará en una mesa estrecha que se desliza hacia el centro del escáner de TC grande en forma de rosquilla.
- Se pueden usar almohadas y correas para ayudarlo a mantenerse quieto y mantener la posición correcta durante la exploración, ya que el movimiento puede desenfocar las imágenes.
- Si se necesita contraste IV, se colocará una pequeña vía intravenosa en una vena de su brazo o mano antes de que comience la exploración.
- El tecnólogo operará el escáner desde una habitación adyacente, pero puede verlo, escucharlo y hablar con usted a través de un sistema de intercomunicación.
- A medida que el escáner funciona, la mesa se moverá lentamente a través de la máquina. Es posible que escuche zumbidos o zumbidos.
- Es posible que se le pida que contenga la respiración durante períodos cortos (generalmente de 10 a 20 segundos) durante la adquisición de imágenes para minimizar los artefactos de movimiento, especialmente de la respiración.
- Todo el procedimiento suele ser indoloro y normalmente dura entre 10 y 30 minutos, aunque el tiempo de preparación podría aumentar la duración total.
Uso de material de contraste
Los materiales de contraste, a menudo a base de yodo para la TC, son sustancias que se utilizan para mejorar la visibilidad de las estructuras internas del cuerpo. Se pueden administrar de tres maneras para la TC abdominal:
- Contraste oral: Líquido ingerido que se utiliza para resaltar el esófago, el estómago y los intestinos.
- Contraste rectal: Administrado a través de un enema para visualizar el intestino grueso o el recto.
- Contraste intravenoso (IV): Inyectado en una vena para realzar los vasos sanguíneos, los riñones, el hígado, el bazo y otros órganos, ayudando a diferenciar los tejidos normales de los anormales (como tumores o inflamación). Cuando se inyecta contraste IV, puede sentir una sensación de calor en todo el cuerpo y posiblemente un sabor metálico en la boca; estos efectos suelen ser temporales e inofensivos.
La decisión de utilizar contraste depende de la pregunta clínica que se plantee. El contraste IV se recomienda en la mayoría de los exámenes de TC abdominal de diagnóstico a menos que esté contraindicado.
Riesgos y beneficios
Beneficios:
- Las tomografías computarizadas son rápidas, indoloras, no invasivas y precisas.
- Proporcionan imágenes muy detalladas de muchos tipos de tejido (hueso, tejido blando, vasos sanguíneos) simultáneamente.
- La TC es menos sensible al movimiento del paciente que la RM.
- Se puede realizar incluso si un paciente tiene dispositivos médicos implantados de cualquier tipo, a diferencia de la RM.
- La TC proporciona imágenes en tiempo real, lo que la hace útil para guiar procedimientos como biopsias y drenajes de líquidos.
Riesgos:
- Exposición a la radiación: Las tomografías computarizadas utilizan radiación ionizante (rayos X). Si bien la dosis para una sola exploración es generalmente baja (típicamente de 8 a 10 mSv para la TC abdominal), las exploraciones repetidas acumulan exposición a la radiación con el tiempo, lo que conlleva un pequeño riesgo teórico de aumentar el potencial de cáncer en el futuro. El beneficio de un diagnóstico preciso generalmente supera este riesgo, especialmente en adultos. Las dosis se mantienen tan bajas como sea razonablemente posible (principio ALARA).
- Reacción al contraste: Pueden ocurrir reacciones de tipo alérgico al material de contraste IV a base de yodo, que van desde leves (picazón, urticaria) hasta graves (anafilaxia), aunque las reacciones graves son raras. Los pacientes con reacciones previas o alergias importantes tienen un mayor riesgo. Los problemas renales a veces pueden empeorar con el contraste IV (nefropatía inducida por contraste), especialmente en pacientes con insuficiencia renal preexistente. Una evaluación adecuada ayuda a minimizar este riesgo.
- Embarazo: Las tomografías computarizadas generalmente no se recomiendan para mujeres embarazadas a menos que sea médicamente necesario debido al riesgo potencial de radiación para el feto. Se pueden considerar imágenes alternativas como la ecografía o la resonancia magnética.
Referencias
- Radiological Society of North America (RSNA) & American College of Radiology (ACR). (2023-2025). Body CT (Abdomen and Pelvis). RadiologyInfo.org. Recuperado de https://www.radiologyinfo.org/en/info/bodyct
- Mayo Clinic Staff. (2024-2025). CT scan. Mayo Clinic Patient Care & Health Information. Recuperado de https://www.mayoclinic.org/tests-procedures/ct-scan/about/pac-20393675
- American College of Radiology. (2023-2025). ACR Manual on Contrast Media. Recuperado de https://www.acr.org/Clinical-Resources/Contrast-Manual
- National Institute of Biomedical Imaging and Bioengineering (NIBIB). (n.d.). Computed Tomography (CT). NIH - National Institutes of Health. Recuperado de https://www.nibib.nih.gov/science-education/science-topics/computed-tomography-ct
